Pastor con su ganado en un paisaje boscoso por Peter Paul Rubens

Muchas inquietudes se despertaron debido al Decreto 7702 recientemente promulgado por el ejecutivo. Principalmente la discusión gira en torno a la interpretación de varios artículos cargados ciertamente de imprecisiones que pueden generar un escenario de desarrollo basado en la degradación o mantenimiento de la degradación de los recursos naturales. Este último artículo de una serie de tres pretende ser un corolario después de tratar el tema del desarrollo del Chaco y posteriormente la necesidad de que el marco legal se ajuste a sistemas de uso verdaderamente sostenibles y no sólo eufemismos estériles.

Lago con árboles muertos o Catskill por Thomas Cole

En vista de los últimos acontecimientos, y a raíz de la promulgación del Decreto 7702 que reglamenta a la Ley 422/73 Forestal, me permito abordar un tema muy importante: la legislación ambiental. La legislación ambiental es una herramienta valiosísima y fundamental para alcanzar el ansiado desarrollo sostenible, pero ojo, requiere que la misma responda a las verdaderas necesidades de regulación ambiental, es decir, necesita ser una herramienta útil y no establecerse como un fin, como el órgano que dictamina qué es la naturaleza y qué no. Una reglamentación ajena a los procesos ecológicos que están ocurriendo sólo puede conducir a una situación de pérdida grave de los recursos naturales y por ende de la biodiversidad. Este problema surge actualmente con la promulgación de este nuevo Decreto. Y veremos por qué vengo a realizar tal afirmación.

Ganado abrevando por Thomas Pritt

Mucho se habla hoy día sobre la preocupante situación del Chaco. En resumen se habla de una de las mayores tasas de deforestación del mundo en una región que todavía mantiene una rica naturaleza, incluso conocida mundialmente como territorios naturales (wilderness area)1. Entonces vamos a analizar la situación general por partes.